Los McCallister se preparan para salir de vacaciones a Florida. El día antes Kevin tiene que cantar villancicos con su colegio. Asiste toda la familia y se produce un accidente… Kevin deberá pedir disculpas a su familia, pero él no cree que haya sido culpa suya y no pide perdón. Es castigado a dormir en el desván y, cuando llegan las furgonetas que han de llevarles al aeropuerto se han vuelto a quedar dormidos. Empiezan las prisas y todos se dirigen al aeropuerto. Es aquí donde Kevin se despista de sus padres y coge un avión a Nueva York. A Nueva York llegan también los “bandidos mojados”, que se han fugado de la cárcel y quieren dar un golpe en una juguetería. Pero no han contado con Kevin…